| La
abogada Gargamela Iturritxe había dejado su perra Pantagruela en el
castillo de
su padre, Don Pascual Iturritxe de Guipúzcoa, conde de la
Marmola, mientras que iba al tribunal para su trabajo de rutina. Pero
el animal que puede comer todo lo que le interesa, husmeando de todas
partes en el castillo, encontró una bolsa de 50 kg
de café y comió casi todo con apetito voraz, lo que
resulto en un enervamiento excesivo. El conde que estaba
dorando los caballetes de su cúpula en el tejado de su palacio
con los obreros portugueses, no vió nada. Esta
mañana había dejado todas las puertas del edificio
abiertas para captar el aire fresco de la sierra. La perra se
escapó y decidió ir al tribunal para buscar la abogada. |
Pantagruela se fue en Sevilla por la carretera mayor y a llegar al tribunal,
muy enojada por el café del conde, se puso a rascar toda la
madera que pudo encontrar, entró en la sala del tribunal
dónde Gargamela no estaba porque había estada atrasada en
los embotellamientos. La perra se echó sobre el almuerzo del juez,
pues sobre un hueso de la
victima, una pieza de convicción muy importante y estaba poniendo su
nariz en los papeles legales de la defensa cuando la Guardia Civil y
tres brigadas de bomberos llegaron con el matador Pepe Chocolozo para
metrisar el animal.
Mientras tanto, Don Pascual decidió dejar sus herramientas para
tomar un café con sus obreros portugueses. Encontró la bolsa
vacía, llamó a la perra, y compredió que se
había escapado.
|
Llamó
a su hija por teléfono. Todavía estaba bloqueada en los embotellamientos pero pudo
volver a la casa de su padre para reñir con el.
Mientras los bomberos estaban tratando de evacuar el tribunal, la perra
estaba dañando el marmól de las columnas. Por fin la
Guardia Civil pegó unos tiros soporíficos a la perra, que
enojada por el café condal se detuvo en el
parquet, el mismo parquet que Fernando y Isabel los Reyes
Católicos habían pisado, a cavar un
hueco histórico antes de caer dormida en la cripta.
Los daños al tribunal fueron evaluados a más de 130
millones y la abogada tendrá que vender tres casas para pagar todo.
|